30 agosto 2016

Pink Monkey

¡Hola!
¿Cómo estáis? Yo ya de vuelta tras unas vacaciones que me han sentado de lujo. Espero que vosotros también hayáis aprovechado al máximo.
Antes de irme de viaje, visitamos el restaurante del que os voy a hablar hoy: Pink Monkey.
Seguramente os suenen los nombres de Asiana y Asiana Next Door, dos restaurantes asiáticos muy muy buenos que, si no me equivoco, ya no están abiertos en nuestra ciudad.
Pues bien, su chef Jaime Renedo, ha decidido aventurarse en una nueva propuesta que a nosotros nos conquistó desde el primer momento.
Primero por su ubicación: se encuentra en el barrio de Chamberí, uno de mis favoritos por sus tranquilas calles y preciosas fachadas. Es fácil aparcar y es perfecto para darse un paseo antes o después de ir al restaurante. 
Segundo por el ambiente y la decoración: el local no es grande pero es muy chulo. En la fachada llaman la atención unas letras rosas grandes con el nombre del restaurante, bajo las cuales se encuentra una zona de terraza abierta en verano y cerrada en invierno gracias a su cristalera corredera. Una vez atraviesas sus modernas puertas amarillas, te encuentras con una barra donde preparan los cocktails que ofrecen en su carta, y un montón de mesas de diferentes tipos para sus comensales. 
La encargada de la decoración ha sido Marta Banús, la misma que otros locales famosos como El Columpio o Le Cocó. En esta ocasión ha creado un ambiente chic pero con un toque gamberro, que encaja con el buen rollo que destilan los camareros y cada uno de sus platos. 
Tercero por la comida: su cocina es una fusión gastronómica de platos del sudeste asiático con ingredientes peruanos e incluso algunos mejicanos. Una mezcla que sorprende y gusta en cada bocado.
La carta no es muy extensa pero tiene opciones para todos los gustos.
Alejandro y yo fuimos a cenar una noche y nos pedimos varias cosas para probar: el satay balinés de pollo (a modo de brochetas), la ensalada thai de  mango y pollo al fuego, los dumpings de carabinero; y el kebab indonesio. 
Nos gustó muchísimo todo y, aunque no es barato, la cantidad de cada plato es perfecta y nos quedamos con ganas de volver otro día para probar el resto. 

Espero que os guste y que no os cueste mucho la "vuelta al cole".

Dirección: Calle Monte Esquinza, 15
Tlf: 913105272
Web: www.restaurantepinkmonkey.com (aceptan reservas online)

(Todas las fotos son de su web, que se me han borrado todas del móvil y no he podido colgar las mías :( )
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02 agosto 2016

Duck & Sushi

¡Buenos días!
Espero que muchos de vosotros estéis disfrutando vuestras vacaciones. 
Para los que estáis en Madrid como yo, os traigo un restaurante al que podéis aprovechar estas fechas para ir, ya que estará muy vacío y tranquilo :) 
Se trata de la nueva apertura del grupo TAO. Ya os hablé de esta familia de expertos de la gastronomía asiática cuando os conté mi experiencia en La Pagoda.
Siempre digo que no soy una experta en la comida ni una entendida de la gastronomía (¡ojalá!), pero he tenido la oportunidad de probar muchos sitios, muchos tipos de platos y poder llegar a tener un poco de criterio en este mundillo, basado en mi experiencia. Por ese motivo, os puedo decir que La Pagoda y ahora Duck&Sushi, se han convertido en dos de mis restaurantes favoritos de comida asiática a buen precio en Madrid. 
Además de eso, el nuevo local es impresionante. Se sitúa en Sor Ángela de la Cruz, una calle ancha, donde han sabido incorporarse a lo grande y con personalidad. La fachada tiene un gran ventanal con madera que ahora en verano se abre y comunica el exterior con interior creando una agradable terraza adaptada para fumadores.
Tras unas puertas de cristal se encuentra el primer comedor, tranquilo y con una decoración oriental que deja sin habla. Los techos son altísimos y están cubiertos de sombrillas o de originales lámparas que llaman mucho la atención. 
Tras este se encuentra un pasillo que lleva a otro comedor mucho más grande e impresionante, repleto de mesas y con una barra al fondo donde realizan el sushi a vista de los comensales. Las paredes están forradas con un precioso papel de motivos florales a juego con las sillas y con su logo exterior. Me pareció un espacio muy agradable y con muchísimos detalles para observar y admirar.
En cuanto a la comida, nos pareció todo riquísimo. La carta hace referencia a países del lejano Oriente y cada uno de sus platos tiene algo especial. Nosotros éramos dos personas y pedimos lo siguiente: la ensalada Duck (ensalada de pato crujiente con aguacate y naranja); la cazuelita de setas (setas shiitake salteadas con base de crema de patata, huevo y foie); el Duck&sushi crispy roll (relleno de magret de pato y pepino, cubierto por la crujiente piel del pato) y de postre el helado con plátano frito.
¡Todo estaba realmente bueno y nos encantó!
Las cantidades eran perfectas, la presentación muy buena y el servicio súper agradable.
Una vez más, este grupo cumplió nuestras expectativas y repetiremos sin duda.
Dirección: Calle Sor Ángela de la Cruz, 26
Tlf: 915 79 17 36

¡Espero que os guste y que tengáis un buen día!
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26 julio 2016

Cosas que ver en Chicago

¡Buenos días!
Tras el último post sobre nuestra ruta desde Nueva Orleans a Chicago, me toca hablados de esta increíble ciudad.
Ni Alejandro ni yo habíamos estado en Chicago nunca. Nos llamaba mucho la atención pero no habíamos tenido la oportunidad de ir.

Llegamos a última hora de la tarde porque nuestro avión desde Memphis se retrasó mucho. Aún así, no quisimos desaprovechar ni un minuto para salir a la calle a descubrir la ciudad.
- Cosas que ver y hacer:

Water Tower: es un precioso edificio de estilo gótico que se parece a un castillo. Además llama la atención por estar rodeada de edificios muy modernos.
Hancock Tower: muy cerquita de Water tower y tiene unas vistas espectaculares a 360º. Cobran entrada por subir, pero merece la pena aunque sea para tomar una coca cola.
Navy pier: es el paseo marítimo a orillas del río Michigan. Las vistas de la ciudad  desde allí son preciosas porque se ven todos los rascacielos. Tiene un par de atracciones y está muy animado para comer y dar un paseo. 
Paseo por el río Michigan: los barquitos salen desde Navy Pier. Hay opción de hacer el paseo arquitectónico, el paseo nocturno para ver todos los edificios iluminados o el paseo normal, que dura 40 minutos. Nosotros teníamos que ir a la zona financiera y aprovechamos el río para que nos llevara el barco-taxi. Es un trayecto de 20min y cuesta la mitad que el paseo normal. No se ve tanto, pero aún así fue alucinante.
Willis Tower: en esta parada nos dejó el taxi boat y la torre es la conocida por sus cubículos transparentes arriba del todo. Cobran por subir pero te ponen un video entretenido sobre la historia de la torre y meterte en el cubo transparente es toda una experiencia. Lo pasé fatal por el vértigo, pero es una foto obligatoria.
Magnificient Mile: es la calle de tiendas de alta gama de la ciudad. Hay calles perpendiculares (como Ohio St.) llenas de restaurantes y mucho ambiente. Merece la pena recorrerla.
Barrio Frank Lloyd Wright (Oak Park): a nosotros no nos dio tiempo porque está un poco alejado del centro, pero por lo que he visto en fotos, es una zona increíble y muy buena para pasear haciendo fotos de las casas que construyó este gran artista.
Millenium Park: otra de las fotos obligatorias en la ciudad es la de la "judía" de  aluminio. Se encuentra en el centro de Millenium Park, donde también se encuentran las fuentes de caras hechas por el español Jaume Plensa y un auditorio donde hay multitud de conciertos.
- Dónde y qué comer: lo famoso de Chicago es la pizza. La original se llama Deep Dish, era de masa gorda con mucho queso y salsas. A día de hoy la puedes probar en muchos sitios y es un exitazo.

- Giordanos: es el más turístico para tomar la pizza y el más auténtico, pero no es el más barato ni donde está más rica. Lo bueno que tiene es que se puede reservar con antelación para no tener que esperar a que te la preparen (con una pequeña para dos personas es más que de sobra).
- Uno Pizza y Lou Malnati's: no pudimos ir a ninguno de los dos, pero nos han dicho que son los mejores para degustar la pizza.
- Cheesecake Factory: si te gusta la tarde de queso, no te lo puedes perder. Además sirven todo tipo de comida, desayunos y brunch.
- Eataly: cenamos aquí el primer día y aluciné. Es una tienda de ingredientes y utensilios de cocina italiana, pero que sirven todo tipo de comida en diferentes puestos. Está genial montado y nos encantó.
Otras recomendaciones que no tuvimos tiempo de ir: Wildberry pancakes para brunch, Bar Siena,  La sirena clandestina,  Roka Akor para sushi, Pump Room
La calle North Rush St cuando se junta con North State Parkway tiene muchos restaurantes. Nosotros elegimos la terraza del Carmine's para nuestra cena del segundo día y nos gustó mucho.

- Donde escuchar música en directo: 

- Kingston Mines: es el sitio más conocido de Chicago para escuchar jazz en directo. Se puede ver la programación en su página web y también sirven comida.
- Bub city: restaurante muy auténtico donde tocan música en directo
- The Green Mill: otro lugar imprescindible si te gusta el jazz.
- Dónde dormir:

Nos alojamos las dos noches en el Hotel Raffaello. Era muy cómodo y la ubicación no podía ser mejor. Además en el lobby tienen una mini tienda de donuts XXL que abren todas las mañanas y donde viene cantidad de gente a desayunar. ¡Se llama Glazed y están riquísimos!

Hasta aquí mis recomendaciones sobre esta ciudad. Nosotros estuvimos poco más de un día, pero vimos casi todo lo que os he contado y nos fuimos con ganas de quedarnos más tiempo allí. ¡Nos pareció una ciudad impresionante! Habíamos visitado grandes ciudades de EEUU como Nueva York, Washington, Houston o Los Ángeles, pero por ahora nos quedamos con Chicago por encima de todas.
Este fue el último destino de nuestra primera semana en las américas. Al día siguiente tuvimos que madrugar para volar a la otra punta de EEUU y empezar una increíble aventura que jamás olvidaremos. Eso os lo contaré en los siguientes posts ;)

Espero que os haya gustado y, si tenéis la oportunidad, visitad Chicago porque merece la pena muchísimo.

¡Feliz día!

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12 julio 2016

De Nueva Orleans a Chicago

¡Hola!
Ya estamos de vuelta de nuestra ruta por Estados Unidos y, tal y como os prometí, os voy a contar todos los detalles de estas dos maravillosas semanas.
Llevábamos tiempo queriendo hacer este viaje. Vivir la América profunda era uno de nuestros sueños y por fin lo hemos hecho. De hecho, fue nuestra primera opción de destino para la luna de miel, pero al ser un viaje bastante aventurero, decidimos sustituirlo por Japón y Maldivas, y dejar este para nuestro primer aniversario.
La verdad es que volvemos encantados. Ha sido muy muy divertido, hemos visto justo lo que queríamos y, a pesar de ser agotador, lo volveríamos a empezar ahora mismo. 
Como eran sitios bastante desconocidos, hemos contado con la ayuda de Mundo Expedición para que nos recomendaran los mejores destinos sin correr ningún peligro. Nos lo han organizado fenomenal y sin duda contaremos con ellos para el próximo viaje.
Han sido dos semanas y dos rutas muy distintas, así que en este post os voy a contar la primera.

Salimos de Madrid un viernes, dirección a nuestro primer destino:

NUEVA ORLEANS: 
Allí cogimos un coche de alquiler y fuimos hasta el centro.
La ciudad es muy curiosa y tiene bastantes cosas que ver, pero nuestros vuelos se retrasaron y perdimos medio día, por lo que tuvimos que aprovechar a tope las 24h que teníamos. 
Cosas que ver:

- The National WWII Museum: cuenta la historia vivida por los americanos durante la segunda guerra mundial y cómo cambió el mundo. Es muy interesante y está muy bien organizado.
- French Quarter (barrio francés): recomiendo pasear por este barrio, que es el más antiguo de la ciudad. Es una monada y está repleto de edificios históricos del siglo XVIII, tiendas, cafeterías, etc... 
Pasear y disfrutar de Bourbon Street: es la calle más conocida del barrio francés. Sus divertidos y animados bares hacen que recorrer los 13 bloques comprendidos desde Canal Street a Esplanade Avenue sea toda una experiencia. Además hay gente bailando y tocando por toda la calle.
Frenchmen Street: es una calle que se encuentra muy cerquita de Bourbon Street y que es conocida por los bares con música en directo, restaurantes, galerías de arte y tiendas. Nosotros no tuvimos mucha suerte porque coincidía con el día del orgullo gay y estaba todo demasiado lleno, pero también nos sirvió para vivir más el ambiente de la ciudad. Cenamos en Marigny Brasserie escuchando jazz en directo y paseamos por unos mercadillos que montan en los patios de la calle. ¡Muy divertido!
The Warehouse District: es el barrio hipster y de arte de hoy en día. Está lleno de locales de inspiración industrial y museos como el ya comentado The WWII Museum o el de Arte Contemporáneo. Es conocido como el "Soho del Sur" y merece la pena dar un paseo por sus calles.
- Plaza de España: en el dique del río Mississippi se encuentra esta preciosa plaza dedicada por España a Nueva Orleans. Tiene un escudo por cada ciudad española y una fuente para relajarse un rato mientras se ven a escasos metros los barcos de vapor.
- Barco por el río Mississippi: nosotros no tuvimos tiempo de hacerlo, pero ofrecen paseos en barcos de vapor para ver las preciosas vistas de la ciudad.
- Garden District: es un barrio un poco alejado del centro para pasear y disfrutar con calma. Tiene muchas casas señoriales, un tranvía cuyas vías están cubiertas de césped, un cementerio precioso y vegetación por todas partes. 
Dónde y qué comer: 

- Cafe du Monde: es de los restaurantes más conocidos de la ciudad, y su plato estrella son los beignets (mezcla entre churros y donuts pero mucho mejor). No nos dio tiempo a ir, pero todo el mundo lo recomendaba. 
- Pat O'briens: en Bourbon St. se encuentra este enorme restaurante con terraza y piano bar. Su bebida famosa es el hurricane y se llena de gente jóven bebiéndola. Nosotros lo probamos y, a pesar de tener bastante alcohol, estaba muy rica. Comimos aquí ese día y pedimos platos típicos de la ciudad: gumbo (caldo a base de arroz, carne y okra), jambajaya (una especie de paella) y crawfish (cangrejo de río). ¡Fue una experiencia muy divertida!
- Po'boys: algo muy típico de Nueva Orleans y de todo el Sur de Estados Unidos en general, es esta especie de bocadillo hecho con barra de pan, lechuga, mayonesa, tomate, repollo y rellenos de gambas u ostras rebozadas. Una buena  y sabrosa mezcla ;)

Dónde dormir:

Nos alojamos en el Q&C Hotel. Un hotel de decoración industrial, muy cómodo y perfectamente situado. 
Al día siguiente partíamos hasta nuestro segundo destino:

NATCHEZ:

Se sitúa a unas 3 horas al norte de Nueva Orleans y una de las rutas es atravesar el tercer puente más largo del mundo sobre el lago Pontchartrain, hacia Baton Rouge. ¡Es increíble!
Natchez está en el estado de Mississippi, y es un pueblo muy pequeño a orillas del río. 
Tiene una zona preciosa de mansiones y el centro alberga tiendas y restaurantes típicos del viejo sur.
Merece mucho la pena pasear bordeando el río por encima del casino y ver el atardecer mientras cenáis en el restaurante Magnolia Grill o algunos de esa calle. ¡La puesta de sol sobre el río es impresionante!
Nos alojamos en el hotel Vue, situado en lo alto de la ciudad y con preciosas vistas.
Al día siguiente visitamos el museo Village of the Natchez Indians (gratuito) y Melrose park (una preciosa finca que te transporta a aquella época gracias a los muebles, los establos y las casas para el servicio perfectamente conservados).
Desde allí, nos dirigimos al siguiente destino:

MEMPHIS:

Esta vez nos tocó conducir 5 horas. Las distancias en EEUU son enormes y las carreteras son muy rectas. Por este motivo los viajes se hacen algo pesados, pero los paisajes son tan bonitos y ves cosas tan curiosas, que merece la pena.
Memphis pertenece al estado de Tennessee y es otra de las ciudades de la música de Estados Unidos. 
Aquí se encuentran los estudios Stax, donde grabaron los primeros discos Aretha Franklin, Ray Charles y multitud de artistas muy conocidos. Hoy en día es un divertido museo dedicado a la música. 
En esta ciudad nos alojamos dos noches en el hotel Westin, situado en pleno centro. Aquí tuvimos tiempo de descansar un poco y conocer toda la ciudad.
No era la primera vez que íbamos a Tennessee, y Memphis nos recordó mucho a Nashville (aquí podéis ver el post sobre este otro viaje). 

Cosas que ver: 

- Beale Street: es lo más conocido de la ciudad, y es una calle llena de bares de música y mucho ambiente. Uno de los mejores es B.B.King, donde sirven también comida típica de la zona.
Casa de Elvis, Graceland: Elvis se mudó a Memphis en su adolescencia y compró una mansión, que hoy en día se puede visitar y que se ha convertido en uno de los mayores reclamos turísticos de Estados Unidos. Nosotros no somos muy fans de este cantante y nos parecía muy caro, así que preferimos no visitarlo y hacer otras cosas, pero merece la pena para sus fans.  
- Bass Pro Shops: es un centro comercial situado en el antiguo estadio de baloncesto. Está dedicado a los deportes de la zona como la caza y la pesca, y es una pasada ver la cantidad de cosas que venden. Tiene también un hotel, varios restaurantes, y la posibilidad de subir en ascensor a la azotea para ver las vistas 360º del río y la ciudad. Nosotros nos metimos aquí para refugiarnos del calor y alucinamos con el espacio, es una pasada lo que han montado. 
- Mud Island River Museum: un museo muy bonito sobre la historia del río y de esta zona del Mississippi. Para llegar hay que coger un monorail sobre el río y tiene una representación a tamaño real de un barco de vapor de la época.
Dónde comer:

En la calle Main Street hay muchos restaurantes más europeos. Nosotros fuimos a Magestic Grille y a The Flight, huyendo un poco de la comida americana y para darnos un pequeño homenaje. Los dos son buenísimos, sobretodo The Flight, que nos encantó. 
Al día siguiente tuvimos que ir al aeropuerto para coger un avión rumbo a nuestro último destino de esta parte:

CHICAGO: 

Ninguno de los dos habíamos estado en esta ciudad y nos impresionó muchísimo. Por retrasos otra vez en los vuelos, nos quedamos con poco más de un día para conocer la ciudad. Fue una pena porque hay tanto que ver, que no fue suficiente tiempo.
Por instagram (@alecorsan_b4living) nos recomendasteis mil sitios a los que ir (¡muchas gracias!), pero no nos dio tiempo a todo. Aún así, os quiero decir todas las cosas que hay que ver allí, así que lo dejo para el siguiente post :) 

Espero que os haya gustado y volveré en unos días con el resto del viaje.
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21 junio 2016

Gallo Negro

¡Hola!
Hoy os escribo desde Estados Unidos, ya que Alejandro y yo estamos haciendo una ruta por aquí para celebrar nuestro primer año de casados. Os contaré todos los detalles a la vuelta porque está siendo increíble, pero ahora os quiero hablar del último descubrimiento en Madrid.
Se trata de Gallo Negro, un restaurante puramente mejicano que me encantó.
Fuimos a cenar 5 personas y, como varios viven a las afueras de Madrid, nos tocó desplazarnos hasta allí. Se encuentra en Majadahonda y el local que ocupa es pequeñito, cálido y muy moderno.
 Al atravesar su fachada negra, lo primero que encuentras son varias mesas altas de madera, un suelo de damero y paredes de ladrillo preciosas. Al fondo hay alguna mesa más baja siguiendo el mismo estilo y con un par de ventanitas pequeñas que dan a la cocina.
La decoración es muy industrial: lámparas suspendidas, algún graffiti en la pared, música moderna y macetas con plantas que le aportan el toque natural. 
Todo crea un ambiente sorprendente y llamativo, tal y como describiría su comida. El culpable de la perfecta mezcla de sabores y ricos platos es el chef Julio Valdez. Es muy conocido por hacer tan importante la cocina mexicana en España y ha participado en importantes eventos como MasterChef impartiendo clases magistrales. Además de Gallo Negro, también posee otro restaurante llamado Mex&Co que estoy deseando conocer.
La carta, como en todo restaurante mejicano, está compuesta por platos típicos como nachos, tacos, enchiladas, etc... Nosotros nos dejamos aconsejar por el simpático camarero y pedimos varias cosas para probar un poco de todo.
Empezamos por los famosos "nachos de ley", los cuales sirven con todo tipo de condimentos; y los tacos baja california langostinos en tempura. A continuación pedimos: tostadas de tinga de pollo; costillas cantineras braseadas; la cazuela de pulpo y langostino gratinado; y las enchiladas gratin. ¡Estaban todos espectaculares!
De postre tomamos el clásico pastel 3 leches, y una crepa de cajeta.
No sabría decir qué plato me gustó más porque estaban todos muy ricos. Las raciones son bastante grandes así que de relación cantidad-precio está genial. En cuanto a la calidad, inmejorable :)

Desde luego nos mereció la pena trasladarnos hasta allí y volvería mil veces.
Además, los findes de semana sirven desayunos y tienen una terraza muy apetecible.

Dirección: Ctra. Pozuelo Majadahonda 48, Madrid
Tlf: 911 99 62 69

¡Espero que os guste!
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13 junio 2016

Gigi Meet me bar

Cuando vi las primeras imágenes de este restaurante, me llamó mucha la atención su cuidada decoración y su carta en formato de diario. No encontraba mucha más información puesto que había abierto hace escasas semanas, pero decidí ir.
Se trata de Gigi Meet me bar, un coqueto espacio situado en la C/ Luchana donde todo está realizado con mucho mimo. 
El local no es demasiado grande, pero ese mismo motivo hace que el restaurante sea muy acogedor. Al entrar hay unas cuantas mesitas de mármol con sofás tapizados en un azul precioso y una barra con taburetes para hacer un buen brindis a cualquier hora del día.
Pasada este espacio, se encuentra otro salón con mesas de mayor tamaño y sofás cuyo tapizado cambia a un rosa palo de terciopelo precioso. Es una zona más tranquila y muy agradable. 
De camino al baño hay un pasillo que deja ver la cocina y una ventana a un pequeño patio interior muy apetecible. 
Todo sigue un estilo afrancesado que le aporta un toque muy chic.
Pero no todo lo bonito es la decoración, la carta también es muy original. Te entregan un diario color azul (sí, diario de cuando éramos pequeños y con llave incluída), repleto de recetas originales y con pequeñas anotaciones a los lados. 
Se divide en "para ir abriendo boca", "los principales", "los últimos serán los primeros", "desayunos y meriendas" y "la fiesta". Cada apartado tiene varios platos de difícil elección y la posibilidad de pedir medias raciones. 
Para hacerte más llevadera la espera, te traen un riquísimo hummus con plátano frito junto a las bebidas. 
Todos los platos que ofrecen son tradicionales pero con unos toques sofisticados que sorprenden mucho. Nosotros éramos cuatro personas y pedimos todo para compartir. 
Empezamos con un revuelto de pollo al pesto con ñoquis; el tartar de tomate con mango, cebolla y aguacate; y la tortilla de patatas en consomé de jamón (no es una tortilla tradicional y está increíble). De segundo pedimos las 4 mini hamburguesas; el arroz de setas con gambas y pesto rojo; y el tiramisú de corvina con caviar de berenjenas. Todo nos encantó y las raciones estaban bastante bien de tamaño, por lo que nos dio de sobra para los cuatro. 
Aún así, no nos podíamos ir sin probar sus postres caseros, por lo que elegimos la tarta sacher y la bomba de chocolate blanco. 
Estaba todo muy bueno, pero si tengo que sacar alguna pega, diría que la tarta Sacher es lo que menos nos gustó. Lo demás, un 10.
El servicio es muy amable y el precio es más que asequible. Un sitio perfecto para una reunión de amigas o cena romántica.

Dirección: C/ Luchana, 13
Tlf: 91 137 31 04

¡Espero que os guste!
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01 junio 2016

Habanera

Hoy os quiero hablar de una reciente apertura que ya está en oídos de todo el mundo por pertenecer al grupo gastronómico más conocido de nuestra ciudad a día de hoy.
Se trata de Habanera, el nuevo restaurante del Grupo Larrumba y, a mi parecer, el mejor de todos. A este grupo pertenecen Pipa&Co., Juanita Cruz, Marieta, Frida y Perrachica. Cada uno es diferente pero todos tienen la fórmula mágica para que triunfen cada día.
La apertura de Habanera llevaba meses siendo una incógnita, sólo mostraban alguna foto de la impresionante obra que estaban haciendo y sabíamos que estaba situado en la plaza de Colón. Finalmente y hace tan solo 2 semanas, abrieron sus puertas y fue todo un éxito.
Nosotros hemos ido este fin de semana a comer y la verdad es que nos encantó desde el primer momento.
Estaba diluviando y llegábamos tarde por el tráfico, pero tienen servicio de aparcacoches, por lo que no tuvimos que perder tiempo en buscar sitio.
La entrada se hace por la plaza de Colón y el local es el antiguo y famoso Riofrío.
Al entrar, parece que te transportas directamente a la Habana: decoración tropical, música caribeña de fondo y unos camareros uniformados con tirantes y delantal muy guapos.
Nos recibieron a la entrada muy comprensivas con el retraso, nos guardaron los paraguas y nos llevaron a la mesa. 
El local tiene dos plantas, comunicadas por una enorme escalera llenas de vegetación y con preciosas lámparas suspendidas. La parte de abajo tiene una zona de mesas bajas y sillitas de madera con motivos tropicales, y otra de sofás con una barra para tomar algo más relajado o un café a media tarde.
Por otro lado, la planta de arriba tiene una zona de reservado, una barra central muy bonita y mesas de diferentes tamaños con sillas tapizadas y algún que otro sofá. 
Ultimamente estoy un poco "pesada" con el ruido en los restaurantes. Me molesta muchísimo ir a comer o cenar y que las conversaciones ajenas reboten en las paredes y no puedas ni hablar. Pero en este caso, han hecho muy bien el aislamiento acústico. Hay muchísimas telas (sobretodo en el techo), mucha madera, e incluso alfombras para absorber el sonido de ese espacio tan grande. ¡Es muy agradable!
Al llegar a nuestra mesa, una camarera se nos presentó muy amablemente mientras nos servía unos vasos de agua y nos dijo que ella se iba a encargar de nuestra mesa. Nos trajo la carta, de diseño muy tropical, y esperó hasta que elegimos. 
La comida que sirven es muy internacional, con varios platos cubanos para no sacarte de la experiencia habanera. Ofrecen platos como el salmorejo, croquetas de ropa vieja (carne desmechada. Típico plato cubano), canelones de carrillera, chopitos servidos en un cono de papel, cachopo de ternera blanca, arroces, pasta... ¡De todo! Además tienen una gran oferta de "tragos" con nombres graciosos como No es un mojito, Mi cuerpo pide salsa u Olla cubana, perfectos para tomar antes, durante o después de la comida :)
Para comer, nosotros pedimos la tortilla de trufa (espectacular, muy jugosa, perfecta para compartir y la pediría mil veces) y los saquitos de arroz a la cubana (vienen cuatro unidades y están riquísimos). De postre no pudo faltar la tarta de feliz cumpleaños y la carrot cake, la cual sirven en 5 trocitos muy ricos.
Estábamos tan a gusto que nos pedimos un cocktail (no recuerdo el nombre) y un café, ¡no nos queríamos ir!
Sin duda la experiencia fue muy grata, y, para mí, este restaurante es el que más me ha gustado del grupo, hasta la fecha.
El servicio es impecable, lo que comimos estaba buenísimo, el local es muy agradable y todo hace un conjunto de 10. La única pega, es que hay que reservar con mucho tiempo ;)

Dirección: C/ Génova, 28 (entrada por Colón)
Tlf: 917 37 77 75
Web: Todavía la están construyendo, pero se puede hacer reservas a través de: www.habaneramadrid.com 

¡Espero que os guste!

P.D: Ojo a la cajita donde te traen la cuenta, tiene un juego muy interesante ;)
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