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05 enero 2017

Raro Rare

¡Hola!

¿Qué tal están siendo vuestras navidades? Las mías muy familiares y despidiendo el 2016 en Formigal esquiando y rodeados de un poco de nieve. Ahora ya hemos vuelto a la rutina con muchas ganas de ver lo que nos deparan los próximos meses e ilusionada por las cosas que vayan viniendo. 
A vosotros os quiero desear un precioso 2017 y daros las gracias por acompañarme en mi 2016.
Espero que este año sea maravilloso y que se cumplan todos vuestros deseos y buenos propósitos :)
Y ya que he vuelto a la rutina, os traigo un restaurante que descubrí el otro día por casualidad.
Se llama Raro Rare y sí, es muy raro todo, pero "raro" del bueno. 
Corresponde al mismo dueño de El Perro y La Galleta y, si no me equivoco, de Bar Galleta también, por lo que tiene el éxito asegurado.
Abrieron hace menos de un mes y estoy convencida de que les va a ir muy bien. Eso sí, hay que ir con la mentalidad abierta y dispuesto a dejarte sorprender.
El sitio es ideal, predomina la madera y las tapicerías color mostaza. La decoración es curiosa y no hay nada que no sea raro, pero han conseguido crear un perfecto equilibrio con todos los elementos, de manera que no queda ni recargado, ni demasiado extravagante.
En las paredes podemos encontrar bichos disecados, estribos, unicornios de peluche, apliques curiosos, cuadros originales  etc... Nos pasamos toda la comida mirando los detalles y cada rincón nos sorprendía más.
No puede entrar nada en ese espacio si no es algo fuera de lo común. De hecho, a sus comensales también les definen como "raros", ya que en los baños diferencian el género poniendo "raros" y "raras". ¡Muy original!
En cuanto a la carta, ya os podéis hacer una idea de cómo es, ¿verdad? Pues sí, muy rara. Además cambia cada semana, por lo que seguro que se inventan cosas nuevas para no dejar de sorprender.
La semana pasada tenían platos como chofa (alcachofas confitadas con tratar de gambas), Stika (steak tartar con su yema), cevi (ceviche de corvina con piña y palomitas), merlupol (merluza con piel de pollo crujiente) o vegapica (falsos callos vegetarianos). En fin, un montón de mezclas curiosas pero que a nosotros nos encantaron.
Nos dejamos guiar por el apetito de ese momento y elegimos: las croquesalma (unas croquetas de yuca (sin bechamel) con salmón que estaban realmente espectaculares), el tiranotuna (tiradito de atún) y el Piba (tacos de carrilleras pibil).
Nos sorprendió mucho todo pero cada plato estaba buenísimo. Aunque los nombres fueran curiosos, el resultado merece la pena.
En cuanto a los postres, no tienen carta, pero cada semana hacen catas y van sacando postres diferentes. A nosotros nos tocó uno con helado de chocolate y "tierra" que estaba muy rico también.

El trato fue maravilloso y, encima, es Dog- friendly, por lo que Opry estuvo encantada con nosotros :)
Os animo a que vayáis a vivir esta experiencia "rara", seguro que os gusta. 

Dirección: C/ Barceló, 5
Tlf: 682 050 304. Para reservas, aquí: reservas online
Web: www.rarorare.com
Horario ininterrumpido desde las 13h.

P.D: Si vas, por favor pide las croquesalma y traémelas, muero por volver a tomarlas ;) 
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23 noviembre 2016

Hermosos y Malditos

El fin de semana pasado teníamos una comida con mis suegros y me pidieron que eligiera un sitio para ir a comer el domingo. Hay muchos restaurantes entre los que elegir, pero si buscas un sitio tranquilo, bonito, donde se coma bien y que encima sea nuevo, las opciones se reducen.
Para ese caso, les habría llevado al de mi cuñada Cristina Oria, pero todavía no estaba abierto (abre hoy miércoles y tenéis que ir, ya os contaré más detalles ;) ).
Para ese día ee me ocurrió Hermosos y Malditos porque, aunque no había estado y era un poco arriesgado, confiaba en que los chicos de Better lo habían hecho bien con esta propuesta, igual que cada proyecto que hacen (The Hovse, The Table by, etc...).
Así fue, nos gustó mucho todo.
Para empezar, la decoración está inspirada en los locos años 20. El nombre del restaurante viene de la novela de Francis Scott Fitzgerald, en la que narra la historia de unos jóvenes aristócratas de esa época. Ese estilo de vida, más relajado y adaptado a nuestros días, es el que quieren transmitir a sus comensales.
Se compone de dos zonas. Una es el restaurante y otra la parte de coctelería. En el luminoso comedor, la decoración es más sencilla, con discretas mesas y sillas de madera, tapicerías en colores tierra y una preciosa vajilla diseñada por vajillas Ultramar para este proyecto.
Por otro lado, la coctelería tiene un ambiente cálido y más recargado. Predomina el terciopelo en las tapicerías mezclado con un precioso papel pintado y una barra llena de bebidas adornada con un enorme cristal y vegetación a ambos lados.
Cuando llegamos los seis, nos sentamos en la mesa que nos habían reservado al lado de una de las ventanas y nos tomó las bebidas uno de los camareros. Me llamó también la atención su uniforme, ya que todos iban con chalecos y pajaritas, muy ambientados en la época.
Después de eso nos tardaron bastante en traer la carta, y nos dio la sensación de que el servicio iba a ser lento, pero luego no fue así.

La carta no es muy extensa, y yo a veces lo agradezco porque así no me cuesta tanto elegir. Se compone de comida mediterránea pero con un punto sofisticado que lo hace original y sorprendente. Predominan las recetas saludables haciendo un guiño a la comida casera de toda la vida.
Nosotros elegimos tres platos para compartir: espeto con mayonesa ligera; ensalada de lentejas con foie a la plancha (muy buena y original); y huevos con patatas y setas (nada que ver con lo que te viene a la cabeza sobre este plato).
Los segundos fueron: pasta fresca con trufa; pechuga de pollo de corral; chipirones sin su tinta; y 1kg de solomillo que estaba fuera de carta. Todo estaba muy muy bueno y salió perfecto de tiempo.
De postre elegimos la tarta casera de ese día, que era una tartaleta de vainilla con fruta y estaba buenísima; y el yogurt con frutos rojos.
Salimos todos muy contentos, estuvimos muy cómodos y el servicio fue buenísimo.

Además sirven desayunos desde las 7.30 de la mañana y cocktails a partir de las 18.00h.

Sin duda, merece la pena ir a conocerlo, seguro que os gusta.

Dirección: Hotel Tótem. C/ Hermosilla, 23
Tlf: 91 109 14 41
Web: www.hermososymalditosmadrid.com. Se puede reservar a través de la página web.
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03 noviembre 2016

Fonty Bistró

Probablemente os suene este nombre, ya que Fonty lleva tiempo triunfando  en el barrio de Salamanca. 
Hace un par de años os hablé de mi experiencia en su obrador de la calle Castelló. Allí sirven exquisitos postres de inspiración francesa y platos semifríos que son conocidos por toda la capital.
Pero hoy os quiero hablar del nuevo local que han abierto en la calle Juan Bravo.
Siguiendo un poco la línea de su marca, han creado un espacio informal cuya decoración me recuerda a un bistró neoyorquino. Es el lugar que han elegido para demostrar que no sólo hacen bien las cosas de repostería, sino que tienen mucho que ofrecer para la hora de la comida, del afterwork y de la cena.
A diferencia del primer espacio, en este han optado por colores más oscuros y materiales más duros como el metal, la piedra e incluso el cemento y hormigón pulido. Lo que no podía faltar en el suelo son sus peculiares baldosas que tanto les representa en ambos espacios.
En cuanto a la comida, aquí han arriesgado creando platos de diferentes culturas y puedo decir que han triunfado.
Su carta es fácil, no es excesivamente grande y mezcla bastantes ingredientes apetecibles para todo el mundo.
Nosotros pedimos todo para compartir y, como siempre, nos dejamos recomendar por el encargado.
Para empezar elegimos el pollo en adobo de cinco especias chinas sobre cogollos y crujientes fideos de arroz; los wontons de cerdo con salsa picante de cacahuetes; y las samosas de patatas y guisantes con salsa de yogurt y cilantro. Después nos decantamos por el tartar de atún rojo con aguacate y crema de chipotle; y terminamos con dos de sus postres exclusivos realizados en su obrador: el de chocolate con plátano y el de chocolate blanco con maracuyá. 
Estaba todo increíblemente bueno y nos sorprendió mucho el resultado de la mezcla de algunos ingredientes. 
Son platos sanos, realizados en el momento y muy ricos para una cena informal. Además, los postres los van cambiando de vez en cuando y te puedes levantar a elegirlos del mostrador.
Desde ese día ya se lo he recomendado a varias personas porque nos pareció un lugar muy fácil, agradable y, sobre todo, muy rico.

Dirección: C/ Juan Bravo, 41
Tlf: 911 38 86 46

¡Espero que os guste!
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21 septiembre 2016

Creme delacreme

Llevaba tiempo queriendo ir a este restaurante. Siempre que paseaba por esta zona de Chueca, me llamaba la atención la fachada azul y decoración que se podía ver a través de su ventanal. Además, un día hablando con mi cuñada Cris de los sitios donde comer en Madrid, me dijo que Creme delacreme le había encantado. Si a ella le gusta un restaurante, es porque realmente merece la pena.
Se trata del proyecto soñado de Mónica y José, sus dueños. Siempre habían querido montar "el restaurante al que les gustaría ir" y, hace unos tres años, lo consiguieron. 
Creme delacreme es un espacio muy acogedor que recuerda a un bistrot francés. Lo que llama la atención nada más entrar son las grandes jaulas con vajilla que cuelgan del techo. El resto de la decoración es una maravilla con sus papeles pintados, puertas iluminadas creando un ambiente más cálido y un montón de detalles que hacen que el espacio sea muy personal e íntimo. No tiene muchas mesas, pero cada una tiene su propia personalidad, su propia vajilla y su propio tamaño. Las hay redondas, cuadradas, más grandes, más pequeñas y, al fondo, un pequeño reservado con chimenea en el que caben 12 personas.
En cuanto a la oferta gastronómica, tengo que decir que nos EN-CAN-TÓ. Por su decoración y ambiente, nos esperábamos una comida buena, pero no tanto y, sobretodo, tan original.
Tienen una carta que varía cada estación, con platos muy personales y con productos de mucha calidad. 
En nuestro caso, fuimos a cenar el viernes Alejandro y yo. Nada más llegar nos trajeron un aperitivo que consistía en un mejillón al vapor con puré de patata y guacamole. Con eso ya nos conquistaron.
Más tarde, Mónica nos ayudó a elegir los platos porque estábamos muy indecisos, y nos recomendó lo siguiente: poké de atún rojo; ensalada de texturas de tomate (espectacular, y con gelatina de tomate en forma de muñeco de Lego!!); arroz verde con gambones; y canelón crujiente de rabo de toro. De postre tomamos el cheese & cherries, que estaba también muy bueno. 
Todo nos pareció riquísimo. Son platos más o menos comunes, pero le han dado su toque personal que sorprende y gusta mucho al paladar. 
Además tienen un menú del día, y los sábados de 12 a 14h sirven un exquisito y contundente brunch por 25€.
Dirección: C/ Santo Tomé, 6
Tlf: 91 6229980

Cierran los domingos y lunes.
¡Espero que os guste!
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21 junio 2016

Gallo Negro

¡Hola!
Hoy os escribo desde Estados Unidos, ya que Alejandro y yo estamos haciendo una ruta por aquí para celebrar nuestro primer año de casados. Os contaré todos los detalles a la vuelta porque está siendo increíble, pero ahora os quiero hablar del último descubrimiento en Madrid.
Se trata de Gallo Negro, un restaurante puramente mejicano que me encantó.
Fuimos a cenar 5 personas y, como varios viven a las afueras de Madrid, nos tocó desplazarnos hasta allí. Se encuentra en Majadahonda y el local que ocupa es pequeñito, cálido y muy moderno.
 Al atravesar su fachada negra, lo primero que encuentras son varias mesas altas de madera, un suelo de damero y paredes de ladrillo preciosas. Al fondo hay alguna mesa más baja siguiendo el mismo estilo y con un par de ventanitas pequeñas que dan a la cocina.
La decoración es muy industrial: lámparas suspendidas, algún graffiti en la pared, música moderna y macetas con plantas que le aportan el toque natural. 
Todo crea un ambiente sorprendente y llamativo, tal y como describiría su comida. El culpable de la perfecta mezcla de sabores y ricos platos es el chef Julio Valdez. Es muy conocido por hacer tan importante la cocina mexicana en España y ha participado en importantes eventos como MasterChef impartiendo clases magistrales. Además de Gallo Negro, también posee otro restaurante llamado Mex&Co que estoy deseando conocer.
La carta, como en todo restaurante mejicano, está compuesta por platos típicos como nachos, tacos, enchiladas, etc... Nosotros nos dejamos aconsejar por el simpático camarero y pedimos varias cosas para probar un poco de todo.
Empezamos por los famosos "nachos de ley", los cuales sirven con todo tipo de condimentos; y los tacos baja california langostinos en tempura. A continuación pedimos: tostadas de tinga de pollo; costillas cantineras braseadas; la cazuela de pulpo y langostino gratinado; y las enchiladas gratin. ¡Estaban todos espectaculares!
De postre tomamos el clásico pastel 3 leches, y una crepa de cajeta.
No sabría decir qué plato me gustó más porque estaban todos muy ricos. Las raciones son bastante grandes así que de relación cantidad-precio está genial. En cuanto a la calidad, inmejorable :)

Desde luego nos mereció la pena trasladarnos hasta allí y volvería mil veces.
Además, los findes de semana sirven desayunos y tienen una terraza muy apetecible.

Dirección: Ctra. Pozuelo Majadahonda 48, Madrid
Tlf: 911 99 62 69

¡Espero que os guste!
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13 junio 2016

Gigi Meet me bar

Cuando vi las primeras imágenes de este restaurante, me llamó mucha la atención su cuidada decoración y su carta en formato de diario. No encontraba mucha más información puesto que había abierto hace escasas semanas, pero decidí ir.
Se trata de Gigi Meet me bar, un coqueto espacio situado en la C/ Luchana donde todo está realizado con mucho mimo. 
El local no es demasiado grande, pero ese mismo motivo hace que el restaurante sea muy acogedor. Al entrar hay unas cuantas mesitas de mármol con sofás tapizados en un azul precioso y una barra con taburetes para hacer un buen brindis a cualquier hora del día.
Pasada este espacio, se encuentra otro salón con mesas de mayor tamaño y sofás cuyo tapizado cambia a un rosa palo de terciopelo precioso. Es una zona más tranquila y muy agradable. 
De camino al baño hay un pasillo que deja ver la cocina y una ventana a un pequeño patio interior muy apetecible. 
Todo sigue un estilo afrancesado que le aporta un toque muy chic.
Pero no todo lo bonito es la decoración, la carta también es muy original. Te entregan un diario color azul (sí, diario de cuando éramos pequeños y con llave incluída), repleto de recetas originales y con pequeñas anotaciones a los lados. 
Se divide en "para ir abriendo boca", "los principales", "los últimos serán los primeros", "desayunos y meriendas" y "la fiesta". Cada apartado tiene varios platos de difícil elección y la posibilidad de pedir medias raciones. 
Para hacerte más llevadera la espera, te traen un riquísimo hummus con plátano frito junto a las bebidas. 
Todos los platos que ofrecen son tradicionales pero con unos toques sofisticados que sorprenden mucho. Nosotros éramos cuatro personas y pedimos todo para compartir. 
Empezamos con un revuelto de pollo al pesto con ñoquis; el tartar de tomate con mango, cebolla y aguacate; y la tortilla de patatas en consomé de jamón (no es una tortilla tradicional y está increíble). De segundo pedimos las 4 mini hamburguesas; el arroz de setas con gambas y pesto rojo; y el tiramisú de corvina con caviar de berenjenas. Todo nos encantó y las raciones estaban bastante bien de tamaño, por lo que nos dio de sobra para los cuatro. 
Aún así, no nos podíamos ir sin probar sus postres caseros, por lo que elegimos la tarta sacher y la bomba de chocolate blanco. 
Estaba todo muy bueno, pero si tengo que sacar alguna pega, diría que la tarta Sacher es lo que menos nos gustó. Lo demás, un 10.
El servicio es muy amable y el precio es más que asequible. Un sitio perfecto para una reunión de amigas o cena romántica.

Dirección: C/ Luchana, 13
Tlf: 91 137 31 04

¡Espero que os guste!
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01 junio 2016

Habanera

Hoy os quiero hablar de una reciente apertura que ya está en oídos de todo el mundo por pertenecer al grupo gastronómico más conocido de nuestra ciudad a día de hoy.
Se trata de Habanera, el nuevo restaurante del Grupo Larrumba y, a mi parecer, el mejor de todos. A este grupo pertenecen Pipa&Co., Juanita Cruz, Marieta, Frida y Perrachica. Cada uno es diferente pero todos tienen la fórmula mágica para que triunfen cada día.
La apertura de Habanera llevaba meses siendo una incógnita, sólo mostraban alguna foto de la impresionante obra que estaban haciendo y sabíamos que estaba situado en la plaza de Colón. Finalmente y hace tan solo 2 semanas, abrieron sus puertas y fue todo un éxito.
Nosotros hemos ido este fin de semana a comer y la verdad es que nos encantó desde el primer momento.
Estaba diluviando y llegábamos tarde por el tráfico, pero tienen servicio de aparcacoches, por lo que no tuvimos que perder tiempo en buscar sitio.
La entrada se hace por la plaza de Colón y el local es el antiguo y famoso Riofrío.
Al entrar, parece que te transportas directamente a la Habana: decoración tropical, música caribeña de fondo y unos camareros uniformados con tirantes y delantal muy guapos.
Nos recibieron a la entrada muy comprensivas con el retraso, nos guardaron los paraguas y nos llevaron a la mesa. 
El local tiene dos plantas, comunicadas por una enorme escalera llenas de vegetación y con preciosas lámparas suspendidas. La parte de abajo tiene una zona de mesas bajas y sillitas de madera con motivos tropicales, y otra de sofás con una barra para tomar algo más relajado o un café a media tarde.
Por otro lado, la planta de arriba tiene una zona de reservado, una barra central muy bonita y mesas de diferentes tamaños con sillas tapizadas y algún que otro sofá. 
Ultimamente estoy un poco "pesada" con el ruido en los restaurantes. Me molesta muchísimo ir a comer o cenar y que las conversaciones ajenas reboten en las paredes y no puedas ni hablar. Pero en este caso, han hecho muy bien el aislamiento acústico. Hay muchísimas telas (sobretodo en el techo), mucha madera, e incluso alfombras para absorber el sonido de ese espacio tan grande. ¡Es muy agradable!
Al llegar a nuestra mesa, una camarera se nos presentó muy amablemente mientras nos servía unos vasos de agua y nos dijo que ella se iba a encargar de nuestra mesa. Nos trajo la carta, de diseño muy tropical, y esperó hasta que elegimos. 
La comida que sirven es muy internacional, con varios platos cubanos para no sacarte de la experiencia habanera. Ofrecen platos como el salmorejo, croquetas de ropa vieja (carne desmechada. Típico plato cubano), canelones de carrillera, chopitos servidos en un cono de papel, cachopo de ternera blanca, arroces, pasta... ¡De todo! Además tienen una gran oferta de "tragos" con nombres graciosos como No es un mojito, Mi cuerpo pide salsa u Olla cubana, perfectos para tomar antes, durante o después de la comida :)
Para comer, nosotros pedimos la tortilla de trufa (espectacular, muy jugosa, perfecta para compartir y la pediría mil veces) y los saquitos de arroz a la cubana (vienen cuatro unidades y están riquísimos). De postre no pudo faltar la tarta de feliz cumpleaños y la carrot cake, la cual sirven en 5 trocitos muy ricos.
Estábamos tan a gusto que nos pedimos un cocktail (no recuerdo el nombre) y un café, ¡no nos queríamos ir!
Sin duda la experiencia fue muy grata, y, para mí, este restaurante es el que más me ha gustado del grupo, hasta la fecha.
El servicio es impecable, lo que comimos estaba buenísimo, el local es muy agradable y todo hace un conjunto de 10. La única pega, es que hay que reservar con mucho tiempo ;)

Dirección: C/ Génova, 28 (entrada por Colón)
Tlf: 917 37 77 75
Web: Todavía la están construyendo, pero se puede hacer reservas a través de: www.habaneramadrid.com 

¡Espero que os guste!

P.D: Ojo a la cajita donde te traen la cuenta, tiene un juego muy interesante ;)
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12 abril 2016

El Kiosko Gastrobar

Hoy os quiero hablar de un restaurante sencillo, informal y muy tranquilo. Se trata de El Kiosko Gastrobar, una franquicia que ya cuenta con tres locales a las afueras de Madrid.
El otro día, huyendo del ajetreo de la capital, decidimos ir a probar el último que han abierto, en Pozuelo de Alarcón. 
Está situado en una calle muy tranquila en la que hay poca cosa y ocupa un chalet con una gran terraza.
Al ser invierno, estaba cubierta por una cristalera, pero en verano lo abren todo, dejando un espacio muy coqueto, con decoración rústica en madera y guirnaldas de bombillitas. El interior también es mono, pero la terraza es más agradable.
Los tres locales han sido decorados por su dueño y el estilo que le han dado es su signo de identidad. El ambiente tiene una mezcla entre bar del oeste por los carteles y mesas de madera, e industrial por las sillas de hierro y la iluminación. Me sentí muy cómoda en aquel lugar tan diferente y lleno de detalles originales.
En cuanto a la comida, cuidan mucho la materia prima y nos sorprendió lo rico que estaba todo. No es un sitio nada pretencioso, y, de hecho, ellos fueron de los primeros FoodTrucks que hubo en nuestro país, donde venden de forma ambulante sus hamburguesas gourmet y sus perritos calientes (también disponibles en su carta). Por esta razón, no sabíamos si la comida iba a ser muy tipo fast food, pero para nada.
La carta es bastante extensa y tienes la opción de picotear algo o de tomarte un plato más contundente, ¡hay de todo!. Nosotros fuimos cuatro personas y nos apeteció probar varias cosas para compartir.
Primero nos trajeron un matrimonio de anchoas de Santoña y boquerones, con una bolsita de papel en la que se encontraba el pan. Después seguimos con la ensalada de tomate con ventresca; chanquetes con huevos fritos y pimientos de padrón; y el calamar a la plancha. ¡Qué bueno estaba todo! De postre nos dejamos llevar por sus tartas caseras y no pudimos evitar pedir la tarta de zanahoria y la de queso. ¡Espectaculares!
El trato fue estupendo, cenamos muy bien a buen precio y lo pasamos fenomenal.
Además están abiertos todo el día para servir también desayunos, meriendas y cocktails. ¡Una buena mezcla en su sitio de lo más apetecible!

Dirección: Nosotros fuimos al que está en: C/ San José de Calasanz s/n, Pozuelo de Alarcón. Los otros dos están situados en C/ Kalamós 19, y en el Centro de Ocio Heron City, ambos en Las Rozas.

Espero que os guste y que vayáis ahora que va a empezar el buen tiempo :)
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