Aunque sientan muy bien unos días fuera, a veces también se agradece volver a casita. Por eso hoy os voy a dar una idea para ponerla más bonita y original.
Probablemente, al escuchar la palabra pizarra, te vengan a la cabeza recuerdos del colegio, pero este material hoy en día no sólo se utiliza para dar clases, sino que también triunfa mucho en la decoración. Aporta elegancia gracias a su color negro y a su acabado mate, pero su punto fuerte es su característica de permitir la personalizacion y continúos cambios donde la coloques.
Os cuento las formas más fáciles de instalarla:
- Por una parte existe una pintura de pizarra para los más manitas, con la cual se puede pintar un mueble, una pared o un detalle que se quiera marcar:
- Si no te atreves con la pintura, existen también unos vinilos de pizarra que se pueden recortar a la medida que quieras para luego pegarlos en cualquier sitio. El efecto es muy parecido y te da muchas posibilidades.
Ambas se pueden pintar con tiza blanca o de colores, y para borrarlas basta con un borrador o con un paño mojado (como las pizarras de toda la vida).La pintura hoy en día se puede comprar en muchos sitios. Yo la he visto en Leroy Merlin, pero seguro que la venden en más.
Espero que te haya gustado y que sirva para darle un cambio a algún detalle de tu hogar, o para sorprender a tus invitados con una original decoración en la mesa.
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